Cómo lograr que el devocional no sea una carga para los hijos

La nutrición espiritual, un principio ineludible

Todo padre anhela que sus hijos crezcan saludablemente y tengan un desarrollo físico normal. Nadie desea que padezcan obesidad o trastornos alimenticios. Pero, para que crezcan bien y lleguen a ser adultos sanos, es indispensable que reciban una nutrición balanceada. De la misma manera, los hijos necesitan recibir los nutrientes apropiados para su crecimiento espiritual y para que lleguen a ser cristianos saludables. ¿Cómo estamos suministrando el alimento espiritual y esencial para el crecimiento de la fe de nuestros hijos?

Diferentes educadores cristianos concluyeron que el crecimiento de los niños en la fe depende de cuatro variables: primero, de la pertenencia a una comunidad donde se experimente la fe; segundo, de la dependencia que desarrollen del Espíritu Santo; tercero, de la práctica de la oración como un hábito; y, cuarto, del conocimiento de la Palabra de Dios, la cual deberán aplicar por el resto de sus vidas. En este sentido, la vida devocional es un canal muy importante para proporcionarles nutrientes espirituales saludables y equilibrados diariamente, para su crecimiento y madurez en la fe. 

Una vida devocional efectiva en los hijos se inicia preparando el corazón con una breve oración, luego se debe pedir ayuda del Espíritu Santo para meditar en la Palabra del día y, finalmente, se debe reflexionar en la forma de aplicar lo aprendido. Además, si ellos comparten sus descubrimientos y aprendizajes en otros espacios como la escuela dominical y el altar familiar, sellarán el ciclo de edificación que se inicia con el tiempo con Dios en soledad.

Se empieza con el ejemplo

La familia es la comunidad primaria más importante para el crecimiento espiritual sostenible de los hijos. Está comprobado que la fe se transmite poderosamente a la siguiente generación, cuando en la familia se establece la cultura devocional como un estilo de vida. La fe que los niños observan y comparten en el contexto del hogar los marca, sobretodo, porque valoran el tiempo de calidad que experimentan con sus padres. 

Los ingredientes esenciales del altar familiar son: una conversación sincera, compartir la Palabra como fundamento y la evidencia de ambas cosas en la convivencia diaria. Estos aspectos determinan el nivel de gozo y deleite con el que ellos se van a involucrar en la práctica del devocional y su deseo de seguirlo haciendo. Está demostrado que comprarles el libro devocional a los hijos, sin que ellos tengan un ejemplo a seguir y tengan ese espacio de cercanía y comunicación con sus padres, disminuye la eficacia de la cultura devocional en su formación.

La regla de oro

Por supuesto, hay un punto importante para que la vida devocional sea un deleite y no una carga en los hijos. El altar familiar no es un momento para que ellos escuchen las amonestaciones o regaños de los padres. Si los papás usan la Palabra de Dios como un medio para condenarlos, para compararlos con otros niños o señalar sus errores de la semana, sus hijos pueden malinterpretar el tiempo devocional, alejarse de Dios y convencerse de que ese no es un espacio seguro para ellos. En cambio, el deleite surge naturalmente cuando se crea un ambiente cálido y amigable que les inspire confianza, cuando se les escucha atentamente mirándolos a sus ojos y sin distracciones, y cuando se expresa una empatía sincera ante los asuntos que a ellos les preocupan. Los hijos deben experimentar el amor y la mirada de Dios en los padres, pues nosotros somos Sus representantes en el hogar. Por esa misma razón, es importante que comprendamos que la vida devocional con los hijos demanda tiempo y sacrificio incondicional de nuestra parte. Así mismo, debemos evitar la impaciencia, al querer que nuestros hijos den fruto inmediato en su espiritualidad.

Las etapas del desarrollo 

En la infancia, los niños pequeños deben tener la oportunidad de escuchar y leer muchas historias de personajes bíblicos. En particular, saber qué tipo de relación tiene el protagonista de la narración con Dios y cómo vivió por fe. Esa es la base para que aprendan a interpretar la Biblia. Además, el devocional debe ser un momento para expresarles plenamente el amor de Dios, incluyendo el juego en las meditaciones de la Palabra.

Te invito a que conozcas el devocional Yejo, una herramienta ideal para que los niños desarrollen esta importante disciplina espiritual.

Y en la adolescencia, deben desarrollar la habilidad de hacer reflexiones más profundas de las lecturas que realicen de la Biblia, por eso, los padres deben ayudarlos a aplicar la Palabra en situaciones cotidianas. Por ejemplo, es muy útil no solo hacer el tiempo devocional juntos, sino servir a través de acciones concretas en el hogar, en el vecindario y en la iglesia. El objetivo es que el mensaje recibido durante el tiempo con Dios encuentre relación con necesidades concretas y prácticas. Los adolescentes quieren que la Palabra cobre vida y sentido en la vida real, por lo que necesitan que sus padres sean un ejemplo de fe. Si ellos notan contradicciones entre el discurso y la acciones, inmediatamente manifestarán oposición por la hipocresía. Debemos ser la fuente de inspiración para los adolescentes en la práctica del evangelio, para que ellos mismos quieran ser imitadores de Jesús. El testimonio de nuestras victorias y fracasos durante el peregrinaje de nuestra propia fe como adultos, los influenciará y les ayudará a entender los principios bíblicos. 

Por otro lado, no debemos buscar que los chicos hagan su devocional como un acto de sujeción a nuestra autoridad; la obediencia es el resultado, es el fruto del tiempo de intimidad con Dios y con nosotros. Aunque se equivoquen debemos alentarlos a que conozcan a Dios y busquen en la Palabra las respuestas a sus interrogantes y las soluciones a sus propios desafíos. Al inicio, los hijos seguirán al Dios de sus padres; pero, en la adolescencia, debemos orar y ayudarles a que ellos mismos puedan decir: “seguiré al Dios que estoy conociendo”. 

Dios nos da aproximadamente 20 años, para que nuestros hijos puedan tener una identidad en Cristo. La vida devocional es un canal a través del cual les impartimos nuestra fe. Ellos siempre recordarán cuando los miramos con amor, al verlos leer la Biblia con gratitud, cuando pisaron el umbral de la iglesia tomados de la mano de papá y mamá, las caricias cálidas que los consolaban con el amor de Dios, y cuando nos vieron resolviendo los desafíos en unidad y oración. Estas son las huellas indelebles que guiarán sus pasos en la adultez. La cultura devocional en familia ayuda a que los niños crezcan en una fe sana, la cual dará frutos de madurez en el futuro.

Cuatro tips esenciales 

1) Los padres deben practicar la vida devocional. Esto es importante por dos cosas. En primer lugar, porque los padres deben dar un ejemplo de fe a sus hijos. En segundo lugar, porque los padres pueden guiar correctamente a sus hijos, si ellos mismo viven la Palabra. 

2) Disfrutar del altar familiar. Una de las mejores formas de enseñar la vida devocional a los hijos es realizando el altar familiar. El simple hecho de que todos los miembros de la familia compartan lo que meditaron y aprendieron sobre la Palabra en la adoración familiar será una motivación y una influencia poderosa para que los pequeños desarrollen ese hábito por deleite. Se recomienda el altar familiar como mínimo una vez a la semana, para que los niños tengan la posibilidad de dialogar acerca de su fe. 

3) Invierta tiempo e interés para que los hijos desarrollen la cultura devocional. La Biblia menciona claramente que la responsabilidad de la educación de los hijos está en las manos de los padres. Por lo tanto, la familia es el lugar más importante para la formación espiritual, y los padres son los mejores maestros. Delegar esta responsabilidad a la iglesia, donde regularmente pasan un promedio de 2 horas a la semana, es un problema. 

4) Reconozca los logros. Hay que felicitar continuamente a los hijos, cuando hacen pequeños avances en su fe o cuando se muestran honestos en sus debilidades, diciéndoles frases como: “lo estás haciendo muy bien”, “qué buen comentario”, “estoy orgulloso por tu fe”, “nunca dejaré de amarte”. De esta forma, se sentirán motivados a continuar con su vida devocional. 

Mi familia era budista hasta que conocimos a Jesús como nuestro salvador y Señor. Los cuatro tips mencionados fueron las vivencias que mis padres me impartieron en el hogar desde mi infancia. Luego, yo mismo seguí su ejemplo, para que mis tres hijos salieran al mundo con la semilla de la cultura devocional hacia sus universidades. Y aún hoy sigo esforzándome para que la comunión diaria con Dios sea un deleite para mis hijas más pequeñas, pues quiero dejarles ese legado antes de que salgan del hogar. Amados padres, el Señor está para guiarlos y usarlos, para que las futuras generaciones den testimonio de que Él es un Dios real.

4Oye, Israel: Jehová, nuestro Dios, Jehová uno es. 5Amarás a Jehová, tu Dios, de todo tu corazón, de toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. 7Se las repetirás a tus hijos, y les hablarás de ellas estando en tu casa y andando por el camino, al acostarte y cuando te levantes. 8Las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; 9las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.”. 

Deuteronomio 6:4-9 RVR95

Tal vez te interese descargar el artículo del director ministerial de Duranno Latino, “Cinco claves para mejorar tu vida devocional” en formato PDF:

#soytecedista #TcD 

En Cristo Jesús, 
Pastor Joo Tae Kim
Director Duranno Latino

4 comentarios en “Cómo lograr que el devocional no sea una carga para los hijos”

    1. Saludos en el Señor. Agradecemos su valioso comentario porque nos anima a seguir sirviendo a la comunidad de la iglesia. Bendiciones

  1. BUENAS TARDES BENDICIONES, COMO O CON QUE DEBOCIONAL PUEDO INICIAR EL ESTUDIO PARA JÓVENES.
    NECESITO SU EXPLICACIÓN, POR FAVOR MUCHAS GRACIAS

    1. Saludos en el Señor y muchas gracias por escribirnos. Recomendamos el devocional llamado “QT life” ya que por sus contenidos, artículos y su diseño está dirigido y adaptado para adolescentes y jóvenes. Bendiciones

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