¿Cómo desarrollar RESILIENCIA en la adversidad?

Si estás pasando por un mal momento, tenemos una noticia que te va a ayudar a enfrentarte a ese gigante y ganar la batalla: en tu interior está la materia prima para salir adelante, solo necesitas desarrollarla y fortalecerla, como si fuera un músculo. Esa sustancia se llama RESILIENCIA. 

En primera instancia, debes saber que las crisis son inevitables. Es imposible tener una vida sin dificultades o desafíos, por eso, lo mejor que podemos hacer es aprender a mantenernos en pie de lucha con perseverancia, tenacidad, sin perder la esperanza y realizando acciones intencionales para salir aún más fuertes de la adversidad, recordando siempre la siguiente promesa de Dios:

“Aunque tengas graves problemas, yo siempre estaré contigo; cruzarás ríos y no te ahogarás, caminarás en el fuego y no te quemarás porque yo soy tu Dios y te pondré a salvo”.

Isaías 43:2-4

Estas son algunas claves que te van a ayudar a desarrollar resiliencia. Son un pequeño extracto de la entrevista que tuvimos con Ulrike (Uli) Tabmann, psicóloga y autora del libro Sonríe con furia. Para ver su exposición completa solo debes dar clic en ver video.

1. Optimalismo, la mezcla perfecta entre el optimismo y la realidad

No niegues la realidad, sé consciente de tu situación y de tus limitaciones, sin que eso signifique que vayas a sacrificar una mirada positiva hacia el futuro. Así como tienes debilidades, ¡también tienes fortalezas y recursos para enfrentar la adversidad! Identifícalos y utilízalos para hacer frente a la crisis. Piensa en el ejemplo del apóstol Pablo, cuando escribió el siguiente versículo:

Sé bien lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es tener de todo. He aprendido a vivir en toda clase de circunstancias, ya sea que tenga mucho para comer, o que pase hambre; ya sea que tenga de todo o que no tenga nada. Cristo me da fuerzas para enfrentarme a toda clase de situaciones”.

Filipenses 4:12-13, TLA

2. Creatividad y flexibilidad

Aceptar tu realidad no implica que te debas resignar. Mantén una mente abierta, usa la creatividad y la flexibilidad que tienes, para buscar nuevos caminos y soluciones, y así llegar a las metas que te has propuesto.

3. Crecimiento personal

Busca el crecimiento personal. No importa si la crisis en la que estás se trata de un problema con los hijos o en el trabajo. Investiga, aprende sobre el tema que estás enfrentando, busca la mejor manera de manejar la situación y aprovecha para conocerte mejor a ti mismo(a). Es con esta perspectiva que toda crisis adquiere un lado positivo. Las dificultades nos ayudan a superarnos como individuos, porque nos obliga a descubrir el potencial que teníamos oculto, echar mano de estrategias que en otros momentos no habríamos implementado y acceder a nuevos recursos. Nos vemos forzados a salir de nuestra zona de confort y crecer, aunque sea por obligación.

4. Mindfulness

Vive el presente plenamente, recupera la capacidad de asombrarte por los detalles que alegran la vida. Vivir significa experimentar las cosas desagradables del día a día, sin olvidar que, en medio de todo, siempre hay lugar para el amor, la belleza, el consuelo, el descanso y el gozo. Sacar un espacio en tu tiempo devocional (adquiere tu devocional aquí), para hacer una lista de aquellas cosas por las que estás agradecido(a), es una buena estrategia para practicar mindfulness.

5. Suelta el control

No te estreses si las cosas se están saliendo de tu control. ¿Se canceló un viaje? ¿Tuviste que replantear los planes que tenías para este año? ¿Se ha alterado tu rutina o tus expectativas? Es importante que aprendas a manejar emocionalmente los cambios y la frustración. Por eso, es importante sabernos como parte de algo más grande y conectarnos con Dios, como alguien que está por encima de las situaciones pasajeras que estamos que estamos atravesando.

6. Busca personas que añadan valor

Cuida y administra tus relaciones. Así como hay personas que quitan energía y vida, hay otras que añaden valor. Por eso, cuando hay crisis, necesitamos rodearnos de personas que nos animen y nos ayuden a ver las oportunidades que tenemos frente a nosotros, aunque todo parezca oscuro. Busca una red de apoyo y pide ayuda si la necesitas.

7. Haz una atribución correcta de la responsabilidad

Asumamos la responsabilidad de las cosas que podemos cambiar, y no nos enfrasquemos en atribuir culpas o sentirnos víctimas. Recuerda que la crisis, en las manos de Jesús, son una oportunidad para conocerlo más a Él y conocernos a nosotros mismos. Para profundizar más en este aspecto, te recomendamos esta entrevista sobre Restauración Familiar.

La resiliencia no solo nos da fuerza y resistencia, en medio de las dificultades, y también nos ayuda a recuperarnos cuando ya han pasado. Pero, antes que nada, recordemos que necesitamos que, sin Jesús, nada podemos hacer. Él nos enseña, nos guía nos consuela, nos transforma y nos ayuda a salir ilesos de una crisis, al darnos Su perspectiva en cada circunstancia. ¡Es así como nuestras heridas y fracasos, se convierten en nuestro testimonio! Para terminar, recuerda que Él siempre nos hace saber que todavía hay futuro para nosotros, ¡un buen futuro que nos espera!

3 comentarios en “¿Cómo desarrollar RESILIENCIA en la adversidad?”

  1. Bendito Dios, tengo tiempo leyendo tiempo con Dios y estoy intensamente agradecida De Dios por el hermoso trabajo que están haciendo. Dios bendiga ese equipo de gente.

    1. La Resiliencia: todos tenemos momentos dificil en la vida, agradezco a Dios, porque en mi momento más difícil, busco más refugio en su palabra y la oración, y se que no estoy sola, siempre hago memoria de dificultades muy grande y he vencido y se que las venideras igual venceré, Dios está conmigo, su palabra y el Espíritu Santo, soy más que vencedora en el nombre de Jesús

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